El secreto de la genialidad es el de conservar el espíritu del niño hasta la vejez, lo cual quiere decir nunca perder el entusiasmo.
Aldous Huxley
¿Recuerdas cuando éramos niños?
No digas "Uhmm" con esa apatía rezumada hacia el final del día laboral, cuando los pies te pulsan dolorosos dentro de tus zapatos apretados. Mejor déjame evocar fragmentos risueños al azar como si los sacase de mi bolso favorito, ese enorme del que aseguras con mofa que cabríamos los dos en ella.
Recuerdo el olor intenso a chicle del mediodía en la bañera. Esperabas muy quieto a que me acercase a olerte el pelo recién enjabonado para arrojarme el agua que aguantabas en tus mejillas llenas.

Recuerdo la nieve y tus botas pequeñitas hundiéndose bajo tus pasos torpes, haciendo que de vez en cuando enterrases la nariz en el frío.

También, las tardes de chubascos en la acera, reventando los charcos de agua con los pies desnudos, al compás enérgico de la danza del espíritu de la lluvia que inventaste tras escuchar una leyenda.

Y cuando conociste el mar; el asombro inmenso de tu rostro al comprobar que el agua era salada. Jugábamos a que las olas eran las lenguas gigantescas de un monstruo imaginario y luego, agotados nos tendíamos en la arena rugosa.

Y cuando te felicitaron en deportes, tu sonrisa desbordante exhibía cada uno de los espacios dejados por los dientes de leche. Eras un héroe, eras invencible.

Recuerdo que ansiábamos los días de verano para atiborrarnos de helados, deseando en cada oportunidad, probar una variedad mayor de sabores y hacer combinaciones extravagantes cuyo rastro se exponía en nuestras camisetas.

Y tu predilección por la manguera del jardín, los sábados en que papá lavaba el auto. Estabas dispuesto a ayudarle, pero terminaban ensopados porque agitabas la manguera como un rehilete.

Y, recuerdo que me desgañitaba ordenándote que me empujases mas fuerte en el columpio, con la emoción cosquilleando en mis pies al sentir la ráfaga de aire, creyendo estar a punto de salir volando... hasta que mamá nos reprendía.

Quedan mil millones de anécdotas por sacar del bolso, para las épocas lánguidas y los ambientes descoloridos; para las sobremesas de los domingos o simplemente cuando me apetezca rescatar las arrugas de risa de tus ojos, esas que te empecinas en difuminar tras tu fachada de adulto.
* Imágenes obtenidas en Flickr y pertenecen a sus respectivos autores. Sólo las uso con fines ilustrativos.
Besos a todas las almas infantes de mi f-list.
30 de Abril, Día del niño en México todo el universo.
17 Bullets from Colt | Shoot Me

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